jueves 2 de junio de 2011
Adiestramiento Cognitivo-Emocional
El adiestramiento canino se ha basado en técnicas diseñadas con teorías de psicología y etología que han sido superadas. Hoy se ha demostrado que el perro piensa y siente emociones, descubrir cómo lo hace nos permite trabajar con una libertad y seguridad impensables usando conceptos conductistas o de jerarquía de necesidades.
El adiestramiento cognitivo-emocional devuelve al perro adiestrado el papel de compañero del hombre que había sido puesto en un segundo plano como consecuencia de un tipo de enseñanza que postula que para que un perro haga caso hay que conseguir, o bien que tema las consecuencias negativas de sus actos, o bien que espere permanentemente recompensas por actuar correctamente. Estas visiones vuelven al perro temeroso la primera y egoísta la segunda.
El adiestramiento cognitivo-emocional permite eliminar la dependencia de refuerzos positivos o negativos, disminuye casi a cero el mantenimiento del perro ya adiestrado, estabiliza el trabajo del perro sean cuales sean las circunstancias que le rodean y deja en el olvido collares de ahogo, púas, eléctricos, pero también golosinas y mordedores o pelotas: ya no son necesarios, solo hace falta una cosa para tener adiestrado a un perro: una buena relación afectiva con él.
El adiestramiento cognitivo-emocional devuelve al perro adiestrado el papel de compañero del hombre que había sido puesto en un segundo plano como consecuencia de un tipo de enseñanza que postula que para que un perro haga caso hay que conseguir, o bien que tema las consecuencias negativas de sus actos, o bien que espere permanentemente recompensas por actuar correctamente. Estas visiones vuelven al perro temeroso la primera y egoísta la segunda.
El adiestramiento cognitivo-emocional permite eliminar la dependencia de refuerzos positivos o negativos, disminuye casi a cero el mantenimiento del perro ya adiestrado, estabiliza el trabajo del perro sean cuales sean las circunstancias que le rodean y deja en el olvido collares de ahogo, púas, eléctricos, pero también golosinas y mordedores o pelotas: ya no son necesarios, solo hace falta una cosa para tener adiestrado a un perro: una buena relación afectiva con él.